Deporte tras tener Covid-19

Como todos sabemos, el Covid-19 se identificó inicialmente como una enfermedad respiratoria y de alguna forma así ha quedado en el imaginario colectivo, pero como ya es conocido, en realidad produce una respuesta inflamatoria con muy diversas consecuencias y con múltiples afectaciones sistémicas.

Durante los últimos meses ha provocado la muerte de más de 50.000 españoles y, entre las personas contagiadas (más de 300.000), muchos han sido asintomáticos, mientras que otros han sufrido sintomatología leve otros han tenido problemas graves que incluso les han mantenido en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI). Otra realidad son las secuelas, que suscitan preguntas a las que los científicos todavía no pueden dar respuestas certeras, una tónica ya habitual en todo lo relacionado con el virus y esta enfermedad.

Por lo general, las personas con poca sintomatología se recuperan de manera espontánea y no suelen referir consecuencias funcionales. Sin embargo, los datos de la Universidad CEU San Pablo de Madrid indican que entre un 5 y un 10% de las personas infectadas mantienen sintomatología relacionada con la Covid-19 transcurridas más de cuatro semanas desde la infección.

Dentro de las secuelas frecuentes aparece la fatiga excesiva cuando se realizan actividades cotidianas, sueño poco reparador, la falta de concentración y en ocasiones pérdidas de memoria. Esto es lo que se ha denominado síndrome de fatiga post-viral. En otras ocasiones los pacientes que han sufrido la patología no llegan a ese extremo pero sí sufren más cansancio del habitual y su condición física no es la que tenían anteriormente.

¿Que es el  síndrome de fatiga post-viral? 

La fatiga es una sensación general de cansancio o agotamiento. Es completamente normal experimentarla de vez en cuando. Pero a veces puede persistir durante semanas o meses después de haber estado enfermo con una infección viral, como la gripe. Esto se conoce como fatiga postviral.

Este síndrome presenta como síntomas más frecuentes la fatiga, la apatía y las emociones negativas que impiden al paciente realizar las actividades de la vida diaria, llegando hasta el punto de que le cuesta levantarse de la cama y no le apetece comer ni salir a la calle porque está sumamente agotado. 

¿Cómo retomar entonces la actividad física tras sufrir la infección?

Como norma general, una reincorporación gradual y adaptada a cada caso. La vuelta a la actividad física se debe de realizar de forma individualizada en función de la afectación que tuvo cada paciente, pero podemos decir por norma general que en todos los casos, se recomienda realizar un reconocimiento médico completo, centrándonos sobre todo en la parte respiratoria y cardíaca. 

Para los deportistas que han sufrido un Covid-19 moderado o grave, se recomienda una valoración integral. Este reconocimiento consiste en una espirometría, determinaciones de troponina, electrocardiogramas de reposo y esfuerzo y en ocasiones también una ecocardiografía. 

En el caso de los deportistas que hayan tenido síntomas leves o hayan sido asintomáticos, un examen médico más básico con una exploración, la medición de la tensión y un electrocardiograma en reposo pueden ser suficientes.  

medición de presión arterial

¿Cómo y cuánto tiempo debemos de esperar para alcanzar el nivel de rendimiento previo? 

Cada paciente es diferente, después de evaluar su estado de salud podemos encontrarnos con varios escenarios. Es importante realizar una combinación de trabajos a partir de la situación particular y de las posibilidades de trabajo del paciente.  

  • En caso de que cuando se vuelve a realizar actividad física se presenta insuficiencia respiratoria, deberá trabajarse la musculatura respiratoria dividida en cuatro grupos: el diafragma, los intercostales, los abdominales y los accesorios de los que forman parte los escalenos, esternocleidomastoideo e intercostales.  
  • Si se presenta atrofia muscular lo más recomendable es realizar un programa de musculación muy suave que incluya ejercicios progresivos de fuerza. 
  • Si hay problemas de resistencia lo ideal es realizar trabajo aeróbico se puede comenzar con caminar rápido, trotar o subir escaleras y si es posible correr. 

En cuanto a los tiempos de recuperación para llegar el nivel de rendimiento previo suele ser de un intervalo de 4 a 8 semanas pero los expertos recomiendan calma porque en algunos casos se pueden llegar a necesitar hasta 6 meses.

¿Tienen más probabilidad de sufrir lesiones las personas que han tenido Covid-19? 

Lo cierto es que por un efecto biológico las personas que han padecido la enfermedad son más propensas a sufrir lesiones musculares con mayor facilidad, ya que la musculatura no está entrenada. Por ello es fundamental que realicemos de forma progresiva el período de adaptación y vuelta a la actividad deportiva.